Luz que te espera

Es tarde y espero encontrarte adormilado, en el  lento acontecer de las heridas que te arrastraron. Y así te encuentro. No te quedan palabras, solo parpadeos indómitos, descarados… Te hablo para decirte que no eres lo que queda de ti, eres todo lo que has sido y lo que has querido ser. Algo se nos va en cada suspiro, amigo, y la vida se toma su tiempo para completarse. Y no nos damos cuenta. O eso creo.  Te espera la luz y una piel nueva. Nunca más estarás solo. Como en tu infancia, rodeado de voces, polvo y ruidos necesarios. Ya no quedan huecos que cubrir para vencer al miedo. Los cristales rotos se deshicieron con tus últimos recuerdos y no quedan finales ni agonía. Busca la luz con tu sonrisa liviana y disfruta el encuentro y su fragancia perenne. Que tu existir es ya fruto del premio merecido, de colores eternos. Me quedo el calor de los abrazos y esa mirada tuya de divina presencia.

César Cid