Voy a quedarme

Enclavado en el lecho de la enfermedad, en la última vigilia, acompaño tu dolor soterrando el mío,  en el silencio respetuoso que empodera tu sufrimiento frente al mundo conocido. Me dices que has buscado a Dios en silencio. Hoy advierto en ti una sonrisa nueva e intuyo que ya vislumbras el sendero. Creo que estamos tan atentos a nuestra vida, a vivirla y a morirla, que ignoramos ser la esperanza de otros, la conciencia de sus sueños, la pertenencia a esta vida. Así, arden nuestros recuerdos en su soledades, sin miradas compasivas, sin abrazos analgésicos. Voy a quedarme porque te siento parte de mí. Porque no hacerlo traiciona el amor de Dios. Y la muerte, querido hermano, no es mas que el ocaso de un tiempo agotado.

 

César Cid