Esta noche

El viento alza su voz para agotar el sollozo del mundo, herido en su intimidad por nuestras ilusiones, cansado de perderlas. Un sufrimiento vicario, encomendado a la esperanza tímida que nos aúpa, para mirar más allá de las luces, de los luminosos y los escaparates. ¿Dónde encontrar a Dios esta noche para contarle mis fracasos, para arrepentirme de lo que no hice, para soñar a su lado una infancia nueva? No sé quien soy cuando estoy triste.  Recuerdo los regazos que amoldaron  mi infancia, recuerdo las palabras importantes y el olor de mi madre todo el tiempo. Y lloro mis pasos, y aunque camino deprisa siento frio en los pies, mucho frio. El cielo es distinto esta noche, ¿sabes? Me siento algo ridículo dando saltitos para calentarme, pero voy a seguir esperando porque siento un deseo indefinido, una inquietud inexplicable. Estoy convencido, querido viento que conseguiré encontrarme con Él. O mejor ve tú a buscarlo, que te mueves con tanta facilidad… Háblale de todos nosotros. Que no se olvide de los que están solos, de las madres que perdieron a sus hijos, de los hijos que no conocieron a sus madres y de todos los que perdimos algo entre tanta vida. Acaso esta noche de  vigilia iluminada, el silencio  nos traiga sus primeros latidos, el sonido que renueva la vida desde el amor.

César Cid

2 comentarios sobre “Esta noche

  1. Ahi está un ganado nacido en cada persona y también cuando nace en nuestro corazón y somos solidarios con quién nos necesita.Sí, magnífico. FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO. El Niño Dios hecho hombre os colme de bendiciones.

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