Vestirás de amor

Si al menos pudiese aliviar tu dolor esta tarde, guardar tus suspiros anhelantes y borrar el miedo a morir que te acompaña. Si pudiese abrazar la luz para ti, alcanzarte una brizna de esperanza, mostrarte  con ternura todo lo que fuiste. Con que manos recibirás el abrazo de tu madre si te rindes… Ninguna persona debería bregar con sus miserias y sacrificar la condición divina con que nació. Voy a pedir a Dios hoy su presencia, hasta que cruja el vació de tu pasado y ningún recuerdo amargo pueda ya someterte, hermano querido. Pégate al silencio y escapa ya de esa conciencia vieja y visceral. Son punzadas las que ahora sientes, preludio de un tiempo nuevo y eterno. Creo que tanta nostalgia te hace daño. Olvida ya los nombres y sus voces, que pronto vestirás de amor, hablarás nuevas lenguas y llenarás de abrazos cada espacio que te acoja. Eres ya otra persona quien me sonríe desde adentro. Descansa de quien eres y vive en Dios. Te quiero.

César Cid

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *