Vuelve

Ignoraste la vida con todo el cuerpo sin saber de dónde venían los golpes y ahora es tu cuerpo quien ignora la vida, la que te queda, en un afán impuesto, ajeno y cruel. Encuentras absurdo tanto esfuerzo, mientras te animamos para que vuelvas de tu escondite y de tu silencio. No creas que nosotros no nos escondemos a veces, más de las que recordamos. Sucede cuando sólo el tiempo y sus horas nos confirma que existimos, que vivimos… Y nos muestra un escenario difuminado que arrastra nuestras sombras hasta fundirlas en ese espacio ridículo y superficial, ante la mirada cómplice de los que más nos quieren. O eso dicen… Procura no ceder a esa quietud en la que no te reconoces. Quien te ama seguirá esperando tu regreso, amigo. El sufrimiento puede ser un viento pasajero o el nuevo color de tu piel. De ti depende.

César Cid