- por admin
Soy lo que en Dios
se inclina hacia ti
sin dejar de ser eterno.
Antes de tu herida,
ya estaba.
Antes de tu culpa,
ya te esperaba.
Soy el misterio
por el que Dios
no pasa de largo.
La distancia secreta
entre su infinitud
y tu pequeño nombre.
Cuando Dios calla,
permanezco.
Cuando te escondes,
te sigo sin perseguirte.
Cuando todo en ti
parece haberse perdido,
yo sé dónde estás.
No vengo a salvarte
de aquello que eres.
Vengo a sostener
aquello que en ti
todavía puede ser.
Y cuando preguntes
por qué Dios te ama así,
no busques una respuesta.
Hay cosas que pertenecen
al silencio de Dios.
Yo soy una de ellas
