Mariano

Aprendiste a bordar como una niña de tu edad, de aquellas con trenzas y canesú, con muy pocos años. Pero eras niño. Y eras lumbre[…]

Quien eras

Guardas devoción de anticuario por la vida. Observas con fruición las sombras de las cosas pequeñas, los garabatos que tu memoria desborda en lágrimas frugales,[…]

Voy a quedarme

Enclavado en el lecho de la enfermedad, en la última vigilia, acompaño tu dolor soterrando el mío,  en el silencio respetuoso que empodera tu sufrimiento[…]

Gracias

Has muerto como viviste, sin hacer ruido. Estrechabas la vida en tu pecho, para suavizar el temblor que te impedía realizar movimientos, dando gracias en[…]

Vida y silencio

Es en silencio que transparentas tu gozo incomprensible, irracional, incorrecto. En la insistencia de lo puro estallan tu amor y la gracia, tu esperanza y[…]

Como Él te ve

Has repartido los recuerdos que guardaste celosamente, para despedirte en presencia de aquél rey menguante, capaz de multiplicar chocolatinas los días nublados. O de aquél[…]

Nosotros

Para  el filósofo personalista Martin Buber “el pensamiento es el hablar del hombre consigo mismo”. Lo asevera en el contexto del carácter dialógico del habla,[…]

Contempla

Tu voz entera declama ya el suspiro plácido, el aliento último, el hilo sublime. Tu cuerpo deshace el arco que el dolor te infligía, con suavidad,[…]

Un día cualquiera

Te escribo hoy hermano Florencio porque es un día cualquiera, como cualquier otro.  Creo que desde  de la cotidianidad resulta fácil encontrar el verdadero sentido[…]